La comunidad de propietarios es la agrupación legal de todos los dueños de los pisos de un edificio, regida por la Ley de Propiedad Horizontal, que gestiona las zonas y gastos comunes (portal, ascensor, fachada). Antes de vender, el notario suele exigir un certificado del administrador que acredite que la vivienda está al corriente de pago.

Qué gestiona y quién decide

La comunidad de propietarios se organiza en juntas donde se aprueban las cuotas, el presupuesto y las decisiones sobre zonas y elementos comunes: portal, ascensor, fachada, tejado, instalaciones compartidas. En el día a día, un administrador de fincas suele encargarse de la gestión ordinaria, pero las decisiones importantes las toma la junta de propietarios, no el administrador por su cuenta.

El certificado que pide el notario

Antes de firmar la escritura, el notario suele exigir un certificado emitido por el administrador o el presidente de la comunidad que acredite que la vivienda está al corriente de pago de sus cuotas. Sin ese certificado, la firma puede retrasarse o bloquearse, así que conviene pedirlo con antelación y no dejarlo para el último momento.